Valores: libertad, justicia, honestidad y transparencia. Miércoles, 1 de octubre del 2014 A Dios sea la gloria.

Sergio Armando López Castillo

El “bueno”, el “malo” y el mejor…

2013-08-29 - Sergio Armando López Castillo

La contienda interna del Partido Acción Nacional para elegir candidato al senado de la república– por sus características y sus protagonistas, inédita- ha levantado, cuando menos, algo del ánimo caído que la militancia y los cuadros de este partido habían perdido, tras la derrota infringida por el PRI y César Duarte en el 2010.


 Ni siquiera en los procesos internos blanquiazules para seleccionar candidato a gobernador – salvo en 1998 cuando Francisco Barrio, como gobernador, no pudo sacar adelante a Eduardo Romero Ramos, frente a Ramón Galindo, Enrique Terrazas y Elías Saad-, nunca antes en la historia partidista de dicho instituto político, se habían enfrentado figuras del PAN, tan caladas y representativas, como ahora en la competencia por un escaño en la cámara alta del Congreso de la Unión.
 
 Los tres aspirantes a lograr la candidatura en primera fórmula a senador por el partido albiazul: Carlos Borruel Baquera, Cruz Pérez Cuellar y Javier Corral Jurado, están haciendo una especie de trabajo hormiga de reavivamiento de las bases panistas, que mucho les tendrá que agradecer su dirigente formal, Mario Vázquez, ante el marasmo en el que este hombre mediano de General Trías, mantiene a las huestes de Gómez Morín, desde que asumió el CDE.
 
 Si logran o no la mencionada meta de atraer en la justa interna, por lo menos 40 mil votos del estado entre los tres, por lo menos el nombre y algunos de los conceptos básicos del partido, están volviendo a escucharse en los discursos, la propaganda y demás mensajes de los tres arraigados políticos de Acción nacional que quieren llegar a la senaduría.
 
 Eso, de cualquier forma que se mire, sin duda que ayudará a que el PAN siga en el ánimo de algunos estratos y capas de la sociedad chihuahuense, ante el desgaste que el propio Presidente de México y primer panista en el país, Felipe Calderón Hinojosa, ha provocado de sus siglas y ofertas, producto de algunas de las políticas públicas muy cuestionadas que ha implementado, sobre todo la relativa a la seguridad pública y la administración de la justicia.
 
 En ese escenario hay quienes ya perfilan para bien o para mal a cada uno de los tres contendientes a senadores, como el favorita, de acuerdo a distintas ópticas de cada cual, de su trabajo, trayectoria, potencialidades y desde luego, sus debilidades.
 
 A Borruel Baquera se le ubica como el precandidato “Bueno” porque aprovechando lo reciente de su travesía como candidato a la gubernatura pasada, mantiene su personalidad de elemento bien intencionado, dedicado, laborioso y tenaz en la búsqueda del objetivo.
 
 No obstante los claroscuros que su paso por la Presidencia Municipal de la capital del estado le dejaron, según sus críticos más acres, sigue siendo un hombre bueno, en tanto que no asume posturas radicales y se engancha en disputas estériles con ninguna de las corrientes internas del PAN, mostrando siempre tolerancia y respeto por sus adversarios y por los mismos militantes y simpatizantes del partido al que pertenece.
 
 Es simple y llanamente el que se esfuerza con trabajo personal, además del que le provea el Dhiac como agrupación, el que hace la tarea sin aspavientos y estridencias, y por ello los panistas los identifican como un precandidato “Bueno”, que bien pudiera ser el fiel de la balanza en la elección interna, frente al encono soterrado y a veces público que protagonizan desde hace tiempo sus dos contrincantes.
  Por su parte Pérez Cuellar aparece en opinión de muchos de sus correligionarios blanquiazules, como el “malo” de la película, debido básicamente, al tejido – para muchos maquiavélico y burdo- que ha hecho en el PAN, para mantener a su gente colocada estratégicamente en posiciones partidarias y públicas, negociando lo que haya qué negociar para mantener influencia y poder político.
 
 En síntesis, el ex presidente del Comité Directivo Estatal  en dos ocasiones, además de ex diputado federal, muy poco ha atendido los principios básicos de la moral política que les heredara el fundador del PAN, Gómez Morín, siendo este juarense más pragmático y a veces simulador y demagógico, que doctrinario y congruente.
 
 Sin embargo, esas técnicas partidarias y el tiempo y la experiencia que le han dado sus años en la dirigencia del partido, aún le significan posibilidades de seguir avanzando en sus propósitos personales y de grupo – aunque ya no se sabe bien a bien a qué grupo pertenece o si aspira a liderar el propio – y no obstante de ser considerado el “Malo”, podría dar una sorpresa, ¿Quién lo sabe?
 Pero de entre estos tres, sin lugar a dudas, el que es calificado como “El mejor, por su vasta experiencia parlamentaria, capacidad de oratoria, conocimiento de la vida política en ambas cámaras y muchas otras cualidades con que cuenta, es a todas luces Javier Corral Jurado.
 
 Corral Jurado supera –por mucho- tanto a Borruel como a Pérez Cuellar, en lo que tiene que ver con la confección de leyes, proyectos y aun reformas legislativas de muy alto nivel, que inclusive, ni los actuales senadores, así lo equiparemos con el más experto y adusto, han sido capaces de proponer en sus funciones senatoriales.
 
 Pero no sólo eso, Javier Corral cuenta con un potencial sin igual de manejo y análisis de medios de comunicación, tanto escritos, digitales, electrónicos y otros, tema en el que, inclusive, ha sido factor de avanzada, así como de polémicas disputas para que ese amplio espectro de la vida pública y privada nacional, se modernicen y sobre todo, se democraticen en bien de la misma sociedad mexicana y su derecho esencial a la información.
 
 Empero como en todo, así como los dos contendientes de Corral tienen debilidades, si acaso podemos enmarcarle una al actual diputado federal y ex también ex candidato a gobernador en 2004, quizá ésta sería el poco frecuente contacto con las bases panistas, producto, no de la falta de interés de Javier por estar cerca de ellos, sino por las razones propias de su encomienda legislativa en la capital del país.
 
 Fuera de eso, Javier Corral Jurado, aparece sencillamente como el mejor dotado profesional, legislativa y políticamente para llegar al senado, si los militantes y simpatizantes de su partido, evalúan bien su decisión. sergio_armando29@hotmail.com        
 



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