Carlos Jaramillo Vela

La columna

2018-06-18 - Carlos Jaramillo Vela

Jurisdicción laboral local: parcialidad e ineficiencia.
Chihuahua capital: una policía desmotivada.


 

Dentro del ámbito forense es publico, notorio y conocido el estado de anquilosamiento institucional que padecen los órganos jurisdiccionales en materia laboral,en el Estado de Chihuahua. Tanto la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de la Ciudad de Chihuahua, como laJunta Arbitral para los Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado de Chihuahua, presentan un desempeño que dista de ser eficiente e imparcial. La deliberada demora en el seguimiento de las etapas procesales, y la emisión de acuerdos que en ocasiones resultan controversiales, son dos características que comúnmente se presentan en ambos entes, colocando a éstos lejos de los principios de equidad, prontitud y expedición que la ley y el sentido común exigen. La justicia pronta y expedita se ha vuelto una frase quimérica, en materia laboral, en nuestro estado, pues los tribunales de esta índole son conocidos por la negligencia y lentitud con la que atienden las demandas.

 

Además, el hecho de que la Junta Arbitral dependa del Poder Ejecutivo, le resta a ésta legitimidad moral, al ser juez y parte en el proceso de impartición de justicia, en virtud de que por un lado es la emisora de los laudos en los juicios laborales bajo su jurisdicción, y por otro lado se halla subordinada al Gobierno estatal, cuyo papel en tales litigios es el de demandado. En adición a las mencionadas irregularidades que frecuentemente se presentan en los tribunales laborales locales, pesan sobre éstos sospechas respecto a su honestidad y profesionalismo, ya que la corrupción existente, al menos en la JLCA de la capital –como recientemente lo confesó a este articulista una funcionaria de dicho ente-, menoscaba la solidez de dicha instancia. Una de las asignaturas pendientes de la presente administración estatal es, sin duda, generar credibilidad y eficacia en la impartición de justicia laboral, pues hoy esta enfrenta problemas derivados de su parcialidad e ineficiencia.

 

Resultan interesantes los datos sobre el retroceso en las políticas de seguridad pública del Municipio de Chihuahua, que han sidorevelados por Alejandro Domínguez, candidato del PRI a la alcaldía capitalina. El aspirante a sucedera Eugenia Campos a partir de octubre de 2018, en la Presidencia del Ayuntamiento, cuenta con información administrativa interna que refleja la regresión que los agentes de la Dirección de Seguridad Pública Municipal han sufrido en algunas de sus prestaciones, debido a decisiones tomadas por la actual administración. Tales directrices han tenido como resultado el retiro incentivos y apoyos que las y los miembros de la corporación policial venían recibiendo en beneficio de ellos y sus familias.

 

Entre los estímulos y prestaciones eliminadas por la administración municipal en turno se hallan los bonos por detención en delitos de alto impacto, mismos que consistían en la entrega de $12,000.00 pesos a las y los agentes que detenían a delincuentes involucrados en la comisión de delitos peligrosos. También fue eliminado el derecho generalizado de los policías, para la obtención de becas de educación profesional, reduciéndose en modo significativo el número de becas, mismas que ahora son asignadas por sorteo, a diferencia de lo ocurrido en la administración anterior cuando cada policía tenía derecho a este apoyo educativo. Asimismo, a las madres de los agentes fallecidos en el cumplimiento de su deber la administración en funciones les retiró el servicio médico que se les venía otorgando, mientras que a las viudas e hijos de éstos les fueron canceladas sus prerrogativas económicas. Otro de los fundados cuestionamientos hechos por Domínguez versa sobre el vehículo-tanqueta blindado al que se le conoce como “Black Mamba”, cuyo costo de 8 millones de pesos es un gasto innecesario e inútil, dada la función reactiva de dicho aparato, el cual no sirve para la realización de tareas preventivas, que son las que correspondena la DSPM. Por todo ello, y con razón, el candidato tricolor ha llegado a la conclusión de que la Policía Municipal de Chihuahua hoy se encuentra desmotivada y carente de incentivos.




Comenta con tu cuenta de Facebook